Open Site Navigation

Vivir en el campo: la nueva tendencia global.

Los beneficios de vivir en el campo van más allá del hecho de escapar de la contaminación, las prisas y el ruido. ¿Sientes curiosidad? En ese caso, sigue leyendo todo lo que vamos a comentarte a continuación con mayor detalle.

En los últimos años, la tendencia de los jóvenes de abandonar los pueblos para irse a las grandes urbes se está invirtiendo o, al menos, este éxodo ya no es tan masivo. Hay varios motivos que explican este cambio, como la economía, por ejemplo. Sin embargo, hay muchos otros factores más a tener en cuenta.


Si bien cada caso es distinto, en líneas generales, quienes se sienten atraídos por la idea de vivir una vida más pausada y consciente, en un entorno más natural, coinciden en que existen varios beneficios de vivir en el campo.


Uno de los beneficios de vivir en el campo es que el aire que allí se puede respirar un aire más limpio. La razón es muy sencilla: no hay tantos vehículos alrededor y, por ende, no hay tanta contaminación. Gracias a ello, las personas que viven en el campo tienen menos problemas respiratorios.

En cualquier ciudad, hay miles de automóviles por doquier y las calles están llenas a toda hora. Siempre hay movimiento. La tranquilidad no es tan notoria y para muchos, puede resultar muy difícil de encontrar.


Fuera de las junglas de concreto, a falta de prisas y de altos niveles de estrés, puedes tener una mayor conexión contigo mismo y con tu entorno. Por ello, otro de los grandes beneficios de vivir en el campo es que se gana mucho en tranquilidad. Esto puede resumirse en un concepto muy de moda últimamente: slow living.


Adicionalmente se dice que otro de los grandes beneficios de vivir en el campo es que se cuida más de la salud mental y se previenen trastornos como el estrés y la ansiedad. Por esto mismo, muchos profesionales de diversas áreas (no solo de la psicología) han decidido estudiar esta relación en varias oportunidades.

Algunos estudios sugieren que vivir en la ciudad contribuye al aumento del riesgo de psicopatología. Sin embargo, son necesarias más investigaciones, pues en la salud mental influyen muchos otros aspectos.


Dormir en paz, sin ruidos ni luces entrando por la ventana. En la ciudad, la actividad nunca se detiene, no hay un momento de paz. En el campo, por la noche dormiremos en total silencio y esto hace que el sueño sea mucho más reparador, descansando más y mejor.


Además, existe una diferencia en los ritmos circandianos entre la población rural y la urbana en cuanto a la exposición a la luz natural y los patrones de sueño. Debido a los horarios de trabajo en la agricultura, las poblaciones rurales pasan un tiempo considerable fuera de casa, lo que constituye una obligación relacionada con los horarios de trabajo.


La alimentación será mucho más sana, ya sea porque decidas cultivar tus propias frutas y verduras o porque las adquieras de gente que las cultiva en los alrededores.


Los espacios abiertos, los paisajes, etc. de las zonas rurales invitan a practicar ejercicio y deporte al aire libre, así como tomar sol con mayor regularidad, algo que es muy beneficioso tanto para la salud física como la mental.


Fuente: mejorconsalud.as.com

3 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo